(Caracas, 05 de mayo de 2026. Lismar Rebolledo/MundoUR).- En un intento por frenar las expectativas de devaluación y contener una inflación oficial que ya supera el 600% anual, el Banco Central de Venezuela (BCV) ejecutará una intervención cambiaria de 1.350 millones de dólares durante el mes de mayo de 2026. Esta cifra marca el tercer mes consecutivo en el que la oferta supera la barrera de los 1.000 millones, reflejando una política de «venta agresiva» por parte del Ejecutivo.
A pesar de la magnitud de la inyección, el economista y consultor Asdrúbal Oliveros calificó la estrategia como «incompleta». Según Oliveros, de enero a abril de 2026 el Estado ya ha vendido más de 3.500 millones de dólares, pero el efecto en la inflación ha sido «muy atenuado» debido a la falta de medidas estructurales.
Una «adicción» que requiere rehabilitación
Para Oliveros, el problema de fondo es la falta de un enfoque integral.“Lo que estás teniendo es lo que uno comúnmente dice una quema de divisas donde los resultados son bastante limitados», afirmó el analista en entrevista concedida a Román Lozinski para Circuito Éxitos, comparando la situación financiera del país con una crisis de dependencia:«Tienes un país adicto a las divisas… tienes que hacerle un programa de rehabilitación para que el tipo modere su apetito».
El experto sostiene que el éxito de la intervención depende de un sistema «360» que incluya disciplina fiscal, comunicación clara del gabinete económico y una sinceración de los precios.
Uno de los puntos más críticos señalados es la distorsión entre la tasa de intervención, fijada en 611 bolívares por dólar, y la tasa oficial diaria que ronda los 490 bolívares. Esta diferencia del 24% genera un desajuste que afecta directamente al ciudadano común.
«Cuando un trabajador recibe ese ingreso y va a la calle, él sufre el efecto de la brecha… eso significa que él pierde poder de compra de manera importante», explicó Oliveros. El economista subrayó que reducir esta brecha de manera permanente permitiría que el valor de lo que el trabajador recibe sea equivalente a los precios que encuentra en los comercios.
Gracias a la mejora en los ingresos por exportaciones petroleras, Oliveros estimó que el BCV tiene capacidad para mantener estas intervenciones en un rango de entre 800 y 1.300 millones de dólares mensuales. De mantenerse esta tendencia, el año 2026 podría cerrar con ventas de divisas superiores a los 10.000 millones de dólares, una cifra que duplica los 4.800 millones vendidos en 2025.
En la operación participan entre 25 y 26 instituciones bancarias, las cuales tienen el compromiso de colocar la totalidad de las divisas asignadas por el BCV para evitar costos financieros adicionales.





