(Caracas, 6 de mayo, 2026).- ¿Te imaginas deberle dinero a las potencias más grandes del mundo y decidir simplemente… ignorarlas? Pues eso fue exactamente lo que hizo Cipriano Castro.
Hoy en La Casa, Manuel Silva y Samuel Rodríguez abren los libros de historia con Doriann Márquez para desmenuzar uno de los momentos más tensos y dramáticos de nuestro país: El Bloqueo Naval de 1902.
Viajamos a la época en que los buques de guerra de Alemania, Inglaterra e Italia se apostaron en nuestras costas para cobrarnos a la fuerza. Hablamos de la crisis económica, la viveza política, la reacción del pueblo y, por supuesto, desarmamos esa icónica frase de Cipriano Castro: «¡La planta insolente del extranjero ha profanado el sagrado suelo de la Patria!». ¿Fue un acto de puro patriotismo o una estrategia maestra para ganar popularidad?






