(Monistrol de Montserrat – EFE / MundoUR).- El papa León XIV se ha encomendado a la Moreneta para su misión en su visita al Monasterio de Montserrat, donde ha pedido cultivar el amor en los debates políticos y en las redes sociales.
«Estoy contento de poder venir a los pies de la Moreneta para encomendarle, lleno de confianza en su intercesión maternal, mi servicio petrino y la misión de la Iglesia en el mundo que clama pidiendo justicia y paz», ha dicho el papa hablando en catalán en su discurso tras el rezo del rosario.
Hacia el final de su alocución, el papa ha pedido: «Aprendamos a custodiar y a cultivar el amor en la familia, entre amigos, en el lugar de trabajo, en las redes sociales, en los debates políticos y en las comunidades cristianas, de modo que el odio ceda paso a la esperanza y la paz».
Alternando con el español, el papa ha dedicado su discurso a ‘María, Mare de Déu’, que es fundamental en la vida de todo cristiano, y ha recordado que suscita «conversiones profundas, como la de San Ignacio de Loyola, que en este sugestivo lugar, después de una noche en oración ante la Virgen, entregó sus armas de caballero, momento que marcó el inicio de una vida nueva al servicio de Jesucristo».
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Por ello, en este monasterio, ha pedido que se acoja la invitación que María hace en la Biblia: «Haced lo que Él os diga», pues «Jesús nos muestra el camino de la misericordia, la reconciliación, la verdad y la mansedumbre».
«Al mismo tiempo, desenmascara la violencia que puede esconderse en nuestras palabras y actitudes: la crítica que humilla, la condena que destruye y la agresividad que divide. Esa violencia escondida puede revestirse muchas veces de aparentes armaduras con las que intentamos proteger nuestras heridas, nuestros miedos o el sufrimiento causado por las injusticias», ha dicho León XIV.
Ha instado también, contemplando a María de Montserrat: «Depongamos hoy a sus pies las corazas que han endurecido poco a poco el corazón».
«Alcemos la mirada a María y supliquémosle que nos ayude a revestirnos únicamente con las armas de Dios», ha sido otra de sus peticiones.
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Ha pedido un mundo «donde nadie quede excluido y donde la comunión sea más fuerte que toda división» Y también que la «María, Reina de la paz, que nos enseñe a renunciar a las palabras hirientes, al juicio inmediato, a la murmuración y a las calumnias».
«Y que aprendamos a custodiar y a cultivar el amor en la familia, entre amigos, en el lugar de trabajo, en las redes sociales, en los debates políticos y en las comunidades cristianas, de modo que el odio ceda paso a la esperanza y la paz», ha agregado.
El pontífice estadounidense ha concluido sus palabras con un fragmento del Virolai, el himno dedicado a la Virgen de Montserrat, que ha sido escrito en 1880 por el poeta Jacint Verdaguer y que después cantará la Escolanía.
Llegada en helicóptero
El papa León XIV ha llegado en helicóptero a la Abadía de Nuestra Señora de Montserrat, una de las paradas más esperadas de su visita de dos días a Cataluña, al tratarse del corazón espiritual e identitario de esta comunidad.
El papa se ha desplazado a Montserrat desde la cárcel de Brians 1, ubicada a unos 30 de kilómetros de distancia, tras mantener un breve encuentro con reclusos y reclusas de varios centros.
Allí se ha subido a un helicóptero para dirigirse al helipuerto de Montserrat, donde ha cambiado de medio de transporte y ha cogido primero un coche y después un ‘buggy’, como los que se utilizan en el golf, para acceder a la explanada del monasterio.
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Las campanas de la abadía han repicado para dar la bienvenida al pontífice, que ha sido recibido por miles de fieles.
El papa se dirigirá después a la iglesia de San Agustín, situada en el barrio del Raval de Barcelona, donde mantendrá un encuentro con entidades sociales y personas vulnerables.
Este templo es administrado por una comunidad de frailes de la Orden de los Agustinos, de la que fue prior general Robert Prevost antes de ser papa.





