(Lima, 16 de julio de 2026 – EFE / MundoUR).- La presidenta electa de Perú, Keiko Fujimori, reconoció este jueves que hay «muchas expectativas», así como «muchas decisiones» por tomar durante su mandato (2026-2031), que asumirá el 28 de julio, en desafíos que van desde la delincuencia común hasta la presencia del fenómeno climatológico de El Niño.
Tras visitar al mandatario interino, José María Balcázar, en el Palacio de Gobierno de Lima, Fujimori dijo estar preparándose para que «tomemos las riendas y destinos de nuestro país».
La hija y heredera política del expresidente Alberto Fujimori (1990-2000) agradeció a Balcázar por haber tenido la «gentileza y amabilidad» de haberla recibido en la casa de gobierno, ubicada en el centro histórico de la capital peruana, donde tuvieron un encuentro cordial, a pesar de sus diferencias ideológicas, según comentó.
Asimismo, Fujimori le deseó «mucha suerte» a Balcázar, quien fue elegido congresista para el periodo 2021-2026 por el partido marxista Perú Libre, el mismo por el que postuló el destituido y encarcelado expresidente Pedro Castillo (2021-2022).
Esta visita se produjo un día después de que Fujimori recibiera sus credenciales como presidenta electa de Perú para el periodo 2026-2031 en una ceremonia organizada por el Jurado Nacional de Elecciones (JNE).
«Por primera vez, la voluntad soberana del pueblo peruano ha conferido la Presidencia de la República a una mujer, elegida democráticamente por el voto ciudadano», destacó el presidente del JNE, Roberto Burneo, lo que desató la algarabía de los invitados simpatizantes de Fujimori, que dieron vivas para la mandataria electa.
Durante la sesión solemne también se entregaron las credenciales al primer y segundo vicepresidente de Fujimori, Luis Galarreta y Miguel Torres, respectivamente.
La fórmula presidencial del partido Fuerza Popular fue proclamada el pasado 3 de julio como la ganadora de la segunda vuelta presidencial, que disputó con el partido Juntos por el Perú, del candidato izquierdista Roberto Sánchez.
En sus primeras declaraciones, Fujimori prometió poner el Estado «al servicio de la población para terminar con esta desigualdad y enfrentamiento que nos está ahogando como sociedad».
«La democracia nos entrega un mandato, pero la República nos impone una obligación aún mayor, gobernar para todos», afirmó la presidenta electa.
«Perú no necesita un gobierno que explique los problemas. Necesitamos un gobierno que los resuelva. No hemos venido a administrar la inercia. Hemos venido a recuperar el sentido de urgencia del Estado», indicó en la ceremonia realizada el jueves en el Gran Teatro Nacional de Lima.





