(Caracas, 27 de julio de 2026. Lismar Rebolledo/MundoUR).– La percepción ciudadana sobre la capacidad de respuesta gubernamental ante los recientes terremotos es mayoritariamente negativa. Los habitantes de Caracas, Maracaibo y Valencia expresaron desamparo frente a la emergencia nacional dijo Saúl Cabrera, presidente de Consultores 21. Esta crisis de infraestructura se suma a los problemas económicos y políticos previos del país.
Dos de cada tres venezolanos creen posible la reconstrucción simultánea con la búsqueda de cambios institucionales. Los ciudadanos comprenden que la mejora económica requiere de transformaciones políticas profundas. Según Cabrera, el país advirtió que «si no cambia la política, no va a cambiar la política económica».
Las emociones negativas dominan el ánimo de la población tras el doble evento sísmico.Cabrera afirmó en entrevista concedida a Román Lozinski para el Circuito Éxitos: «Tristeza, angustia, desilusión, enojo y desespero están todas por encima de la positiva». El impacto emocional resulta más profundo en las zonas cercanas al epicentro de la tragedia.
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La falta de preparación de las ciudades ante desastres naturales es un punto de coincidencia entre diversos sectores. El 95% de los opositores y el 56% de los simpatizantes oficialistas sostienen que los centros urbanos no están listos. Existe una clara percepción de vulnerabilidad en la infraestructura y los servicios públicos.
El próximo proceso de diálogo inicia el primero de agosto bajo la mirada de la sociedad. La gente aspira a un sistema electoral creíble y a la liberación de los presos políticos. Cualquier mecanismo que promueva un cambio positivo recibe aceptación por parte de la población.






