(Caracas, 12 de agosto de 2026. MundoUR).- El periodista y gerente deportivo Héctor Cordido comparte su experiencia enfrentando el síndrome de Guillain-Barré, una afección que puso a prueba su fortaleza física y mental.
Lo que inicialmente confundió con un cuadro de dengue debido a una debilidad extrema, pronto se manifestó como una pérdida total de su capacidad motriz que le impedía realizar tareas simples como bajar escaleras o meter la mano en su bolsillo.
A través de un tratamiento de siete días con inmunoglobulina humana y un exigente proceso de rehabilitación, Cordido logró una recuperación asombrosa en apenas tres semanas.



