(Caracas, 13 de agosto de 2026. MundoUR).- La delgada línea entre informar y generar engagement marca el debate actual sobre el papel de las redes sociales en la construcción de la realidad.
Mientras el periodista profesional actúa como un curador entrenado para triangular fuentes y priorizar los hechos, el influencer suele recurrir al storytelling y al «viaje del héroe» para mitificar relatos que buscan visualizaciones antes que veracidad.
En este escenario, el periodismo ciudadano se consolida no como un rol profesional, sino como una función social vital que permite el registro colaborativo en tiempo real, exigiendo a los usuarios una urgente alfabetización digital para distinguir entre la narrativa del espectáculo y la evidencia empírica.




