(Oslo, 29 de agosto de 2026 – EFE / MundoUR).- El rey de Noruega, Haakon VIII, se mostró este sábado dispuesto a asumir e imprimir su sello a la gran tarea de suceder al monarca fallecido, al tiempo que agradeció todas las muestras de cariño por parte de la ciudadanía en su primer discurso a la nación noruega como monarca tras la muerte el viernes de su padre, Harald V.
«Ahora que mi padre nos ha dejado, tengo por delante una gran tarea. Siempre nos ha recordado en la familia que cada uno debe hacer las cosas a su manera. Encontrar su propio camino. Ser uno mismo. Sucedió a su padre, el rey Olav, quien a su vez sucedió a su padre, el rey Haakon. Ahora es mi turno», dijo.
Agradeció el gran apoyo de su esposa, la reina Mette-Marit, y de sus hijos, y dio las gracias asimismo a su madre, la reina Sonia, y a su hermana, Marta Luisa, por la fuerza que le están dando a pesar de estar también de duelo.
Subrayó que su familia ha aprendido lo importante que es mantenernos unida para ser fuertes, también en los momentos difíciles, y agregó que esa unión supone una gran fortaleza para la gran tarea que debe cumplir por Noruega.
Haakon VIII, de 53 años, ha hecho suyo, al igual que su padre y el padre de éste, el lema «Todo por Noruega».
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Recordó que el rey Harald acompañó al país en una época de grandes cambios, al tiempo que reconoció que el mundo se ha vuelto más inseguro e impredecible de lo que fue durante la mayor parte del reinado de su padre.
Destacó el papel de su madre, la reina Sonia, su compañera de vida, quien contribuyó a que, juntos, formaran una sólida pareja real que se complementaba a la perfección, dijo, al recordar que este sábado, se cumplen 58 años desde que contrajeran matrimonio.
«Feliz aniversario, querida mamá», dijo.
Haakon agradeció asimismo las muestras de apoyo y solidaridad del pueblo noruego.
«Estamos de luto. Al mismo tiempo, nos reconforta y nos da fuerzas que tanta gente comparta nuestro dolor. Ha sido una experiencia impresionante y conmovedora ver cómo se llenaba la Plaza del Palacio de gente, flores, mensajes de condolencia y velas», añadió.
Harald V murió el viernes en el Hospital del Reino de Oslo, en el que había ingresado el pasado 17 de agosto.
Una anemia había obligado a hospitalizar a Harald V, pero su estado se agravó al derivar su dolencia en una infección en la sangre y el pasado jueves su estado era «muy grave».
El féretro del fallecido monarca, el más longevo de Europa, llegó el viernes al Palacio Real bien pasadas las 19.00 hora local (17.00 GMT), a donde había sido trasladado desde el Hospital del Reino, ante la expectación de muchas personas que se agolpaban a lo largo del recorrido para presenciar, bajo una incesante lluvia, el paso del coche fúnebre.





