(Caracas, 13 de octubre de 2025. Lismar Rebolledo/MundoUR).- En el marco de la canonización de los primeros santos venezolanos, Juana Benítez, exalumna del Colegio Belén, compartió la experiencia que vivió con la Madre Carmen Rendiles, detalles de su personalidad durante el tiempo que estuvo en esta institución educativa.
Benítez recordó la profunda impresión que causaba la mirada de Madre Carmen. «Madre Carmen tenía una mirada muy linda, cuando miraba a uno uno se sentía tranquilo, arropado», afirmó en entrevista concedida a Román Lozinski para el Circuito Éxitos.
Destacó además el vínculo especial que Madre Carmen mantenía con cada una de las hijas, a quienes quería en particular.
Actualmente, Juana trabaja en el archivo histórico junto a las Siervas de Jesús, donde profundiza en la biografía de Madre Carmen. «Se sabe la vida de Madre Carmen de punta a punta, se lo sabe de memoria», señaló, y resaltó que en el colegio también se habla mucho de ella, al ser custodios de sus restos.
Por otra parte, aclaró que Madre Carmen no fue profesora directamente en el colegio. «En mi época las profesoras casi todas eran religiosas, pero Madre Carmen, siendo fundadora y directora de la congregación, tenía otras funciones», y acudía frecuentemente al colegio, especialmente en días de fiesta. Juana recordó que su contacto con ella fue entre los 9 y 12 años, con gran cercanía.
Mencionó un episodio emblemático relacionado con el «tabón», una casa de retiro que en ese momento era recién adquirida por las religiosas y que hoy es casa de formación para novicias. Madre Carmen había soñado con ese lugar. «Cuando ellas fueron a ver esa casa, recuerdo un sitio espectacular con una vista bella», narró Juana, quien enfatizó el especial vínculo que mantuvo con Madre Carmen durante esos momentos.
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