(Ginebra, 3 de julio de 2026 – EFE / MundoUR).- La Organización Mundial de la Salud (OMS) señaló que ha aumentado el riesgo de que se produzcan en Venezuela brotes de enfermedades, incluidas algunas que pueden prevenirse con una vacuna y esto debido a lo que consideró una baja cobertura de inmunización.
«La cobertura de vacunación en Venezuela, especialmente contra el sarampión y otras enfermedades, ya era baja, por lo que el riesgo de que se produzcan casos de sarampión y otras enfermedades es elevado en estos momentos», dijo el director para emergencias en la Organización Panamericana de la Salud (OPS), Ciro Ugarte.
En una videoconferencia con periodistas, señaló que el riesgo es particularmente elevado en los refugios, «donde la transmisión de estas enfermedades puede ser muy alta».
Indicó que una preocupación adicional y que también tiene que ver con la prevención de cualquier brote es la calidad del agua, que en estos momentos no está asegurada en las zonas más devastadas por la catástrofe.
*Lea también: OMS advierte que número de fallecidos por terremotos aumentaría considerablemente
«Lamentablemente, el suministro es escaso, por lo que resulta muy difícil evaluar la situación en todos los refugios, y por eso es una prioridad evaluar la calidad del agua que se suministra a la población, sobre todo en los grandes refugios», explicó en una teleconferencia con periodistas en Ginebra.
Ugarte señaló que una acción a tomar podría ser vacunaciones selectivas contra enfermedades transmitidas por mosquitos u otros vectores en lugares como refugios donde hay hacinamiento, pero también para las personas que permanecen en las zonas siniestradas.
La OPS, la entidad regional de la Organización Mundial de la Salud, ha podido evaluar ocho establecimientos médicos, todos los cuales requieren apoyo, con tres de ellos que han sufrido daños estructurales.
Ugarte señaló que el Hospital José María Vargas uno de los grandes hospitales públicos de referencia en Caracas, debe ser apoyado de forma prioritaria porque su situación es crítica: «hay 96 pacientes en una sala de ocho camas y su banco de sangre está a niveles extremadamente bajos».
Mientras, en La Guaira, el Hospital Rafael Medina Jiménez ha reducido su número de camas de 108 a 35, y otros 22 centros sanitarios también han informado de graves carencias.





