(Caracas, 09 de julio dde 2026. MundoUR).- Sandra Krygier, presidenta de Fundana, destaca que, tras el terremoto, la labor de la fundación se centra en atender la «emergencia interna» de los ciudadanos, un aspecto que suele quedar relegado frente a la ayuda material inmediata.
Krygier explica que, más allá de los escombros, el impacto emocional en la población es profundo. “Vemos la emergencia que se vive dentro de las personas. Hay niños que tienen miedo de volver a dormir, familias que han perdido su sensación de seguridad”, comenta.
Ante esta realidad, la organización busca devolver la esperanza y la estabilidad mediante el fortalecimiento de redes de apoyo que permitan a los niños y mujeres recuperar la normalidad en sus vidas.
La fundadora resalta la relevancia de las organizaciones nacionales, las cuales permanecen en el terreno mucho después de que los focos mediáticos se apagan y el voluntariado inicial disminuye.
Finalmente, llama a la colaboración financiera, señalando que “la ayuda económica ahorita es lo primordial”, ya que permite a sus equipos de profesionales responder de forma específica a las necesidades reales de cada familia y cumplir con su misión de proteger vidas.




