(Caracas, 09 de julio de 2026. MundoUR).- El doblete sísmico ha revelado un fenómeno de «bondad colectiva» en Venezuela, donde incluso quienes han perdido sus hogares y familiares priorizan ayudar a sus vecinos.

La psicóloga clínico social Yorelis Acosta explica que este comportamiento nace de un «tejido social» que actúa como el principal factor de protección. Según la experta, esta red comunitaria y familiar es vital no solo para la recuperación material, sino para el «levantamiento emocional» necesario tras el impacto de los terremotos.

Acosta señala que el venezolano posee un entrenamiento previo forjado en años de escasez y crisis, lo que ha enseñado a la población a compartir lo poco que tiene. Sin embargo, destaca que la reconstrucción emocional será un proceso de largo aliento que «va a durar años», instando a la sociedad a no limitar su apoyo a un solo mes.

La psicóloga subraya que el compromiso debe ser sostenido, pues las víctimas a menudo enfrentan duelos traumáticos donde el segundo año suele ser el más difícil de elaborar.