(Caracas, 27 de julio de 2026. Lismar Rebolledo/MundoUR).– El Banco Mundial estima que los daños físicos por los terremotos en Venezuela suman 19.600 millones de dólares. La reconstrucción total podría costar hasta 50.000 millones de dólares. Ante este escenario, especialistas demandan transparencia absoluta en el manejo de los recursos y datos oficiales.
El economista Ronald Balza denunció la falta de presupuestos públicos en la última década. Esta opacidad impide conocer el financiamiento real de las actividades del Estado y su deuda externa. «Antes de cualquier plan de recuperación tú tienes que pasar por tres fases», explicó el decano de la UCAB en entrevista concedida a Román Lozinski para el Circuito Éxitos.
La fase inicial requiere una evaluación con datos de los últimos cinco años bajo estándares internacionales. Venezuela carece de cuentas nacionales completas y de una balanza de pagos detallada. Es vital conocer el Producto Interno Bruto por sector para una planificación efectiva del futuro.
La colaboración entre el sector público y el privado es indispensable tras la tragedia. Organizaciones no gubernamentales exigen que el Estado publique información periódica y verificable sobre la ayuda. «La confianza se basa en la transparencia», sostuvo Balza al mencionar a instituciones como Cáritas o Fe y Alegría. Él propone el uso de portales web para que las autoridades rindan cuentas a toda la sociedad. Así, los donantes podrán verificar el destino de cada recurso aportado.
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La descentralización es otra pieza clave para la atención inmediata en las regiones afectadas. Las alcaldías necesitan fondos directos para el mantenimiento de bomberos, ambulancias y servicios de salud Balsa critica la creación de autoridades paralelas que dificultan la contraloría social.
La tragedia humana supera las 5.000 víctimas fatales, según los balances oficiales del mes de julio. Todavía existen cerca de 18.000 personas con las que sus familiares no tienen contacto alguno. Sincerar estas cifras resulta mandatorio para entender la verdadera magnitud del desastre en el país.






