(Kabul, 19 marzo del 2022. EFE).- El Gobierno talibán anunció este sábado que con la reapertura de las escuelas el miércoles en Afganistán tras el parón invernal, todas las niñas podrán regresar a las aulas, después de que se prohibiera el regreso a las estudiantes de secundaria tras la llegada al poder de los islamistas el pasado agosto.
«Es un placer anunciar que todas las escuelas para niños y niñas comenzarán el 23 de marzo, según el nuevo procedimiento de acuerdo con la ley islámica», afirmó a Efe el portavoz del Ministerio de Educación, Aziz Ahmad Rehan.
El portavoz talibán recordó que «la razón por la que se detuvo la educación de las niñas fue la de trabajar en un procedimiento para que las niñas continuasen su educación de acuerdo con la ley islámica» o sharía.
Según las nuevas indicaciones aprobadas por la cúpula religiosa y gubernamental de los talibanes, el nuevo procedimiento se resume en cuatro puntos:
1) Alumnos y alumnas estudiarán en diferentes escuelas segregadas por sexo. 2) Las alumnas serán instruidas por maestras. 3) Las estudiantes de educación secundaria deben llevar velo. 4) Si no hay escuelas suficientes, niños y niñas asistirán a las aulas en diferentes turnos.
El Ministerio de Educación detalló que unos 9,5 millones de alumnos estudiarán en 16.000 centros gubernamentales y 4.000 privados. Las clases serán impartidas por 194.000 maestros, de los cuales el 36 % son mujeres, con el mismo porcentaje de alumnas.
Este era uno de los anuncios más esperados en Afganistán, tanto por las jóvenes que habían visto interrumpida su educación con la llegada de los talibanes.
El mes pasado los islamistas ya dieron un primer paso para la integración de las mujeres en el sistema educativo con la reapertura de las universidades, permitiendo también el acceso a las alumnas.
Pero aunque las universidades públicas y privadas afganas eran mixtas antes de que los fundamentalistas llegaran al poder, con hombres y mujeres estudiando en las mismas aulas, ahora los varones asisten antes del mediodía y las alumnas por la tarde.
La comunidad internacional ha seguido de cerca los primeros meses del Gobierno talibán, con la esperanza de que se distanciaran de la línea dura que impusieron durante su primera estancia en el poder entre 1996 y 2001, cuando a las niñas se les prohibió asistir a la escuela y se recluyó a las mujeres en el hogar.





