25.4 C
Caracas
martes, marzo 3, 2026

León XIV pidió a las autoridades hacer todo lo posible para ayudar a damnificados por el huracán Melissa

(Roma, 29 de octubre de 2025 – EFE / MundoUR).- El papa León XIV expresó este miércoles su cercanía a las poblaciones afectadas por el huracán Melissa, que ha atravesado Jamaica y que también ha llegado a Cuba, e instó a las autoridades a hacer todo lo posible para ayudarlas, en un mensaje al final de la audiencia general celebrada en la plaza de San Pedro.

«En estos días se ha abatido sobre Jamaica el huracán Melissa, una tormenta de potencia catastrófica que está provocando violentas inundaciones y en estas horas está atravesando Cuba y son miles las personas evacuadas y ha devastado casas e infraestructuras y varios hospitales», recordó el pontífice.

El papa expresó su cercanía rezando «por los que han perdido la vida, por los que han huido y por aquellas poblaciones que, a la espera de la evolución de la tormenta, están viviendo horas de ansiedad y preocupación».

*Lea también: Papa León XIV defendió el objetivo de una iglesia no excluyente y que sea colaborativa para superar diferencias

Asimismo, instó a las autoridades civiles «a hacer todo lo posible» y agradeció «a las comunidades cristianas, junto con las organizaciones de voluntariado, la ayuda que están prestando».

El huracán Melissa con categoría 3 en la escala Saffir-Simpson, tocó tierra en el oriente de Cuba a las 7:10 UTC de este miércoles acompañado de fuertes vientos, intensas lluvias y una gran marejada ciclónica.

Melissa atravesó este martes Jamaica como huracán de categoría 5, provocando graves desperfectos en la infraestructura y dejando sin electricidad a más de 530.000 personas, además de aislar a varias comunidades por los daños en las carreteras. El primer ministro de la isla, Andrew Holness, declaró al país como «zona catastrófica».

León XIV advierte sobre peligros del fundamentalismo y el extremismo

Además, el papa León XIV instó a que todas las religiones vigilen los peligros del fundamentalismo y el extremismo y trabajen juntas para reconstruir la esperanza «en nuestro mundo devastado por la guerra y en nuestro entorno natural degradado», durante su catequesis en la audiencia general.

El pontífice de doble nacionalidad estadounidense y peruana dedicó su catequesis a la conmemoración de los 60 años de la declaración ‘Nostra Aetate’, el documento que durante el Concilio Vaticano II puso las bases para el dialogo interreligioso, sobre todo con los judíos.

«La Iglesia, consciente de la herencia que tiene en común con los judíos, y movida no por motivos políticos, sino por la caridad religiosa evangélica, deplora el odio, las persecuciones y todas las manifestaciones de antisemitismo dirigidas contra los judíos», reiteró el pontífice.

Y agregó «que la Iglesia no tolera el antisemitismo y lo combate, por el bien del Evangelio mismo».

Explicó que aunque en estos años «también ha habido malentendidos, dificultades y conflictos» con los judíos nunca han impedido la continuidad del diálogo y señaló que no se puede «permitir que las circunstancias políticas y las injusticias de algunos nos desvíen de la amistad, especialmente porque hemos logrado mucho hasta ahora».

*Lea también: León XIV abogó por una iglesia «abierta» a la humanidad y las preguntas

Continuó afirmando que ahora «más que nunca», nuestro mundo necesita la unidad, amistad y colaboración de todas las religiones porque «pueden contribuir a aliviar el sufrimiento humano y a cuidar nuestro hogar común, nuestro planeta Tierra».

«Debemos reafirmar nuestro servicio a la humanidad en todo momento. Juntos, debemos estar alerta ante el abuso del nombre de Dios, de la religión y de la humanidad misma. diálogo, así como contra los peligros que plantean el fundamentalismo y el extremismo religioso», aseveró.

Y agregó: «Debemos devolver la esperanza a nuestras vidas personales, a nuestras familias, a nuestros barrios, a nuestras escuelas, a nuestros pueblos, a nuestros países y a nuestro mundo».

«Nostra Aetate, hace sesenta años, trajo esperanza al mundo posterior a la Segunda Guerra Mundial. Hoy estamos llamados a reconstruir esa esperanza en nuestro mundo devastado por la guerra y en nuestro entorno natural degradado. Trabajemos juntos, porque unidos todo es posible. Asegurémonos de que nada nos divida», destacó.

Publicidad
Publicidad
Publicidad
Publicidad
Publicidad
Publicidad

Recientes

Publicidad

Relacionados

Publicidad
Publicidad