(Roma, 18 de enero de 2026 – EFE / MundoUR).- En Italia, donde las vespas dominan las calles, ha surgido, como en el resto del mundo, un nuevo protagonista: los patinetes eléctricos. Su auge llevó al Gobierno a plantear medidas como una matrícula para identificar al conductor, aunque sin fecha definida, lo que mantiene en vilo a los usuarios.
La normativa vigente italiana relativa a estos vehículos se endureció a finales de 2024 con un nuevo código de circulación que, según defendió entonces el ministro de Infraestructuras y Transportes, Matteo Salvini, otorgaría «más seguridad y prevención» y «normas actualizadas».
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En este nuevo reglamento, se anunciaban algunas obligaciones para los conductores, con sanciones de hasta 400 euros, como la obligatoriedad del uso del casco, la contratación de un seguro y un distintivo de identificación visible.
Hasta ahora solo se ha aplicado la primera, si bien en las calles sigue siendo habitual ver a muchas personas con casco sin que se les imponga ninguna sanción. Mientras que las otras dos, previsiblemente, entrarán en vigor pronto, lo que ha suscitado incertidumbre entre la población.
Un reglamento sin tiempo definido
El Ministerio de Transportes defiende en una entrevista con EFE que todavía no ha comenzado la distribución de las placas distintivas porque están trabajando en el sistema para solicitarlo.
«Hemos decidido que el distintivo pueda ser solicitado directamente por el ciudadano a través de un portal en internet, donde puede registrarse y pedirlo», explicó el jefe de departamento para el transporte y la navegación del Ministerio de Transporte italiano, Fabrizio Riazzola.
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Estará listo, cree, dentro de un mes, cuando se habilite el portal web, e incluirá un adhesivo de aproximadamente 5 cm × 4 cm con un código alfanumérico de seis cifras que se adhiere a un soporte específico para ello o en el tubo frontal del manillar.
«No es un distintivo pensado para identificar el patinete desde lejos, sino que sirve cuando las fuerzas del orden detienen el patinete para reconocer al propietario», matiza, al subrayar que «está vinculado al propietario del patinete, es decir, no es un distintivo como la matrícula de un vehículo».

Respecto al seguro, que es competencia de otro ministerio, el de Empresa y Made in Italy, Riazzola aclara que está también «trabajando para definir, junto con la asociación de aseguradoras, «un seguro que sea coherente también en términos de coste para el usuario respecto al objeto que se asegura».
«En Italia funciona así»
«Nosotros lanzaremos el distintivo, y cuando el otro ministerio esté listo, nuestro sistema ya estará preparado para que a cada distintivo se pueda asociar un seguro, de modo que las fuerzas del orden tengan acceso a una base de datos única y puedan verificar ambos aspectos mediante nuestros sistemas», recalca el responsable ministerial.
De esta forma, los propietarios se mantienen a la espera de que se implemente finalmente, aunque, según denuncia a EFE un vendedor de estos vehículos eléctricos, que prefiere mantener el anonimato, «todo se ha pregonado» pero «todavía no se sabe nada». «Por desgracia en Italia funciona así», dice.
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No es el único en mostrar su molestia. La asociación EMobility Italia, autodefinida como la «primera asociación de usuarios de patinetes», asegura que «la exigencia de llevar casco, matrícula y seguro parece más orientada a favorecer determinados intereses económicos, como el sector asegurador, que a garantizar un aumento real de la seguridad vial».
¿Cuál sería la solución? Según ellos, «establecer controles más estrictos sobre las plataformas en línea que comercializan patinetes capaces de alcanzar velocidades excesivas: dichos vehículos no deberían comercializarse».

Mientras que los patinetes de alquiler, ese elefante en la habitación, presentan dos problemas principales, explican desde el Ejecutivo.
En primer lugar, la obligación del casco, cuyas empresas deben informar a los usuarios, pero no lo proporcionan ni hay espacio para guardarlo, así que cada usuario debe llevar el suyo.
Segundo, en cuanto al uso futuro de la matrícula, tras debatirlo con las empresas, el Ministerio diseñará un sistema que permita solicitar de forma masiva varios distintivos, los cuales la empresa deberá colocar en los patinetes al redistribuirlos por la ciudad.





