(Isla de Margarita, 14 de mayo de 2026. Redacción: Paola Salazar). El arte en la Isla de Margarita tiene nombres propios, y uno de los más destacados es el de Eduardo Jiménez escultor.
En una reciente entrevista para el programa «Lo que está en onda» por Onda 105.1 FM, el artista compartió los detalles detrás de su obra más icónica: el Cristo Total, el monumento que vigila la bahía de Pampatar desde el cerro El Calvario.
La creación de esta escultura no fue un simple encargo. Jiménez relata que el diseño nació de una profunda investigación literaria.
La inspiración principal fue un poema de José del Carmen “Checame”, un autor local que describía la fe de los pescadores a través de metáforas visuales.
De esta forma, el escultor logró que la obra tuviera una simbología única. Si se observa de lado, la pieza tiene la forma de un velero sobre una ola.
De frente, los brazos del Cristo simulan las alas de un pelícano. Con una altura de 4.5 metros (7 metros incluyendo el pedestal), esta obra es hoy un punto de referencia para el turismo y la fe en el municipio Maneiro.
La trayectoria de Eduardo Jiménez comenzó en el pueblo de El Cercado, observando a su abuela alfarera. Ese vínculo con la materia prima evolucionó hasta convertirlo en un maestro del tallado académico y en Hijo Ilustre del municipio Gómez.
Hoy, el apellido Jiménez es sinónimo de cultura en la región. Sus hijas, Guadalupe, Bárbara y Sandra, continúan este legado en disciplinas como la fotografía, la gastronomía y las artes plásticas, demostrando que el talento es una herencia viva en su familia.

