(Caracas, 19 de agosto de 2026. MundoUR).- En un ecosistema digital gobernado por el «scroll infinito», la denominada «Ley de Gresham de la atención digital» revela cómo el contenido superficial y de rápido rendimiento está desplazando de forma alarmante al pensamiento profundo.
Esta aceleración constante en la que vivimos no solo genera una dependencia física y adictiva al teléfono inteligente, sino que está atrofiando nuestras habilidades interpersonales básicas y alterando funciones tan esenciales como nuestra respiración.
Frente a este malestar silencioso, la Generación Z está liderando una inesperada resistencia analógica a través del movimiento «offline», rescatando dispositivos antiguos como iPods o cámaras digitales clásicas, y abandonando la sobreexposición pública en favor de pequeños círculos cerrados.




