La racionalidad del nuevo consumidor y la transformación del mercado laboral

(Caracas, 10 de junio de 2026. Lismar Rebolledo/MundoUR).- Los expertos económicos revisaron la evolución histórica del perfil del consumidor venezolano y los retos ante la llegada de marcas extranjeras. La discusión se centra en la necesidad de nuevas estrategias de mercadeo y en la protección del personal calificado frente a un escenario de mayor apertura comercial en el corto plazo.

Alexander Cabrera, especialista en mercadeo y negocios, identificó tres hitos que definen la psique del consumidor venezolano: la abundancia de 2008, la crisis de 2017 y la racionalidad de 2026 expresó en entrevista concedida a Román Lozinski para el Circuito Éxitos.

Cabrera sostuvo que el mercado actual está segmentado de forma rígida: un 7% de la población consume bienes de lujo e innovación; un 29% analiza la relación entre precio y rendimiento; y un «64% prioriza únicamente el costo más bajo». Esta nueva mentalidad racional se manifiesta en hábitos de compra mínima, donde el ciudadano adquiere solo una pastilla para el dolor en lugar de la caja completa.

Además, Cabrera advirtió sobre la «invasión» de productos provenientes de Colombia y Estados Unidos, lo que obliga al empresario local a mejorar su propuesta de valor para sobrevivir a la competencia internacional.

También te puede interesar: Los retos del caficultor en Venezuela: calidad y sostenibilidad del rubro

En este contexto de competitividad, Miguel López anticipó una inminente «guerra de talento» en los próximos 12 a 18 meses. Ante la posible llegada de empresas trasnacionales, las organizaciones locales deben implementar estrategias de compensación y programas de formación (reskilling) para retener a su personal clave.

López señaló que la fidelidad de los empleados y de los mismos consumidores se pondrá a prueba frente a una oferta de productos más amplia en los anaqueles. Cabrera añadió un dato relevante sobre el clima social: aunque la expectativa personal de éxito es alta, el 82% de los venezolanos exige una ruta país clara en un plazo máximo de año y medio para mantener su optimismo sobre el futuro.