(Roma, 27 de octubre de 2021.EFE).- La Fiscalía de la Federación de Fútbol italiana abrió una investigación sobre el Juventus y el Nápoles, entre otros clubes.
Por unas presuntas ganancias de capital ficticias conseguidas gracias a una serie de operaciones de mercado.
Entre las cuales la que involucró en 2020 el fichaje del brasileño Arthur Melo procedente del Barcelona.
El fiscal de la FIGC, Giuseppe Chiné, recibió un informe de la Comisión de Vigilancia sobre los Clubes de Fútbol sobre 42 operaciones en las que el valor de mercado de algunos futbolistas fue «inflado» para arreglar las cuentas económicas de algunos clubes, asegura el diario italiano «La Repubblica».
La Federación italiana pidió a la COVISOC más detalles sobre dichas operaciones, en particular sobre las del Juventus, club italiano que cotiza en la Bolsa de valores de Milán.
Entre las operaciones consideradas «sospechosas», destaca la de 2020 que vio a Arthur Melo, entonces centrocampista del Barcelona, recalar en el Juventus por 72 millones de euros y al bosnio Miralem Pjanic hacer el camino opuesto, por 60 millones de euros.
Dichas ventas permitieron al club turinés conseguir en esa sesión de mercado unas ganancias de capital de cerca de 50 millones de euros.
Las investigaciones afectan también al Nápoles y a la serie de ventas que permitieron el fichaje del nigeriano Victor Osimhen en 2020.
En la lista de ganancias de capital sospechosas también figura la venta en 2019 del portugués Joao Cancelo, entonces jugador del Juventus, al Manchester City por 65 millones de euros.
En 2018, el club italiano Chievo Verona fue sancionado con tres puntos de penalización en la clasificación de la Serie A (Primera División) por unos trueques con el Cesena, equipo que finalmente quebró.







