Sportwashing: El deporte para lavar la imagen política

(Caracas, 16 de julio de 2026. MundoUR).- El sportswashing o blanqueamiento deportivo se define como una estrategia de poder blando que emplean estados, gobiernos o corporaciones con reputaciones dañadas para mejorar su imagen internacional a través de grandes eventos deportivos.

Según Ayrton Monsalve, politólogo experto en comunicación, esta técnica no pretende que se olviden las atrocidades de forma inmediata, sino que «busca cambiar el primer resultado de búsqueda mental» de las personas, que al pensar en un país, el público recuerde un estadio imponente, los fuegos artificiales y al campeón levantando una copa en lugar de posibles violaciones a los derechos humanos o falta de libertades.

A lo largo de la historia, este fenómeno se ha manifestado en eventos como las Olimpiadas de Alemania en 1936 o el Mundial de Argentina 1978, donde se intentaba ocultar la represión bajo eslóganes políticos.

En la actualidad, casos como el de Qatar profundizaron esta problemática debido a denuncias de sistemas de trabajo forzado esclavistas durante la construcción de infraestructuras.

Ante esta realidad, se cuestiona el papel de las organizaciones internacionales. Para Monsalve, «la FIFA es el sportswashing más grande que se puede ver en el planeta», debido a su responsabilidad en la asignación de sedes y la priorización de intereses económicos sobre la ética deportiva.